Declaración del Movimiento de Mujeres Palestinas Alkarama contra la agresión imperialista estadounidense y en defensa de la soberanía de los pueblos, desde Palestina hasta América Latina
Desde el Movimiento de Mujeres Palestinas Alkarama denunciamos y repudiamos de manera categórica la agresión criminal del imperialismo estadounidense contra el pueblo de Venezuela, materializada en el secuestro y la desaparición forzada del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Este hecho constituye un acto de guerra, una violación flagrante del derecho internacional y un ataque directo a la soberanía popular y al derecho de los pueblos a decidir su propio destino.
No se trata de un episodio aislado ni excepcional. Estamos ante una operación imperialista clásica: intervención, desestabilización política, imposición forzada de un cambio de gobierno y saqueo sistemático de los recursos estratégicos. Venezuela hoy, cualquier pueblo mañana. Lo que está en juego no es un gobierno en particular, sino la posibilidad misma de la autodeterminación frente a la bota de una potencia extranjera.
Advertimos con total claridad: lo que hoy ocurre en Venezuela puede y va a reproducirse en otros territorios. La injerencia de un imperialismo en decadencia, acorralado por la crisis estructural del sistema capitalista global, busca reordenar el mundo mediante la fuerza, la guerra y el terror. En este esquema, los pueblos son tratados como territorios a ocupar, recursos a expoliar y poblaciones descartables.
Afirmamos que este escenario ha sido habilitado por la destrucción deliberada del derecho internacional en Palestina, particularmente en Gaza, donde Israel, con el respaldo pleno de Estados Unidos y las potencias occidentales, perpetra un genocidio en total impunidad. Gaza no es una excepción: es el laboratorio de un nuevo orden mundial basado en la violencia imperial, que hoy se extiende a América Latina y a todos los territorios en disputa.
Las actuales disputas interimperialistas no se resuelven con diplomacia, sino con guerra. Y esas guerras no las pagan quienes las planifican ni quienes se enriquecen con ellas. Las pagan los pueblos: con muerte, hambre, desplazamientos forzados, destrucción ambiental y pérdida de soberanía. Son los pueblos quienes ponen los cuerpos mientras las élites imperialistas se reparten el mundo.
Por ello, llamamos a los pueblos del mundo, a las organizaciones sociales, políticas, sindicales, feministas y populares a romper el silencio cómplice, a salir masivamente a las calles, a organizar la protesta, la denuncia y la solidaridad activa con el pueblo venezolano. No alcanza con declaraciones: es tiempo de movilización, de confrontación política y de acción colectiva organizada.
Frente al avance del imperialismo no hay neutralidad posible. Defender a Venezuela es defender a Palestina, es defender a América Latina y a todos los pueblos que resisten el saqueo, la ocupación y la guerra.
Cuando tocan a una, respondemos todas.
Contra el imperialismo: organización, lucha y solidaridad internacionalista.