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Estudiantes de la Universidad de Birzeit tras la incursión de las fuerzas de ocupación israelíes en el campus, enero de 2026.

Del campus a la prisión: Israel intensifica su guerra contra las universidades palestinas

Las detenciones en Birzeit reflejan una estrategia más amplia de destrucción del conocimiento y la educación palestina

Las recientes detenciones de estudiantes de la Universidad de Birzeit, entre ellas Natalie Abu Diya, exjugadora de la selección femenina palestina de fútbol, son un nuevo episodio de una campaña sistemática dirigida contra las universidades palestinas y su estudiantado. Lejos de tratarse de incidentes aislados, estas redadas forman parte de una política más amplia cuyo objetivo es debilitar los espacios de organización, pensamiento crítico y producción de conocimiento del pueblo palestino.

A comienzos de junio, las fuerzas de ocupación israelíes detuvieron a las estudiantes Jolan Abu Awwad, Sama Safi, Leila Nael Khalil y Natalie Abu Diya durante incursiones nocturnas en la zona de Ramala. Organizaciones palestinas de defensa de las y los prisioneros denunciaron que estas detenciones se suman a una campaña creciente contra el movimiento estudiantil palestino.

La Universidad de Birzeit ha sido durante décadas uno de los principales objetivos de la represión israelí. El pasado 6 de enero de 2026, tropas israelíes irrumpieron en el campus mientras miles de estudiantes asistían a clases y participaban en actividades de solidaridad con las y los prisioneros palestinos. Las fuerzas de ocupación destruyeron accesos al campus y dispararon munición real, gases lacrimógenos y granadas aturdidoras, provocando decenas de heridos.

Desde el año 2002, Birzeit ha sufrido decenas de incursiones militares, ataques contra instalaciones universitarias y arrestos de representantes estudiantiles. La universidad palestina se ha convertido en uno de los principales espacios de organización política, debate intelectual y resistencia frente a la ocupación. Precisamente por ello, estudiantes, profesorado e instituciones académicas son objeto permanente de persecución.

Pero la represión contra las universidades palestinas no se limita a Cisjordania. En Gaza, el genocidio perpetrado por la ocupación israelí ha devastado prácticamente la totalidad del sistema educativo y universitario.

Las universidades de Gaza han sido devastadas por los bombardeos israelíes, en lo que numerosas organizaciones han denunciado como un ataque sistemático contra la educación palestina.
Las universidades de Gaza han sido devastadas por los bombardeos israelíes, en lo que numerosas organizaciones han denunciado como un ataque sistemático contra la educación palestina.

Antes de octubre de 2023, Gaza contaba con cientos de escuelas y varias instituciones de educación superior. Desde entonces, universidades enteras han sido bombardeadas, bibliotecas y archivos destruidos, laboratorios reducidos a escombros y edificios académicos convertidos en ruinas.

Esta destrucción no se limita a los edificios. Profesores universitarios, científicos, investigadores, rectoras, rectores y personal académico han sido asesinados durante los ataques israelíes. La eliminación física de universidades, profesorado y estudiantes no puede entenderse únicamente como un daño colateral de la guerra. Cada universidad destruida, cada laboratorio bombardeado y cada académico asesinado representa un ataque contra la capacidad del pueblo palestino para construir su futuro.

«La destrucción de universidades, el encarcelamiento de estudiantes y el asesinato de académicos no son hechos aislados: forman parte de una estrategia destinada a impedir que Palestina eduque a sus futuras generaciones.»

La educación ha sido históricamente uno de los principales pilares de la resistencia palestina, especialmente entre las comunidades refugiadas y desplazadas. Por ello, las instituciones académicas se han convertido en objetivos prioritarios para un proyecto colonial que busca fragmentar la sociedad palestina y debilitar sus capacidades colectivas.

Las universidades palestinas han desempeñado un papel central en la formación de generaciones de médicas, ingenieras, científicas, profesoras, periodistas y organizadoras comunitarias. La destrucción de estos espacios persigue impedir la reproducción del conocimiento palestino y privar al pueblo palestino de una parte esencial de su liderazgo intelectual y científico.

Las detenciones de estudiantes en Birzeit, los ataques contra los campus universitarios en Cisjordania y la devastación de las universidades de Gaza forman parte de una misma política. Se trata de una ofensiva contra el derecho a la educación, contra la libertad académica y contra la existencia misma de una sociedad palestina capaz de educar a sus futuras generaciones.

Las estudiantes palestinas se encuentran en primera línea de la defensa del derecho a la educación frente a la represión y las detenciones de la ocupación.
Las estudiantes palestinas se encuentran en primera línea de la defensa del derecho a la educación frente a la represión y las detenciones de la ocupación.

Las mujeres palestinas ocupan además un papel destacado dentro del movimiento estudiantil y académico palestino. Son organizadoras, investigadoras, representantes estudiantiles y activistas comprometidas con la defensa de los derechos de su pueblo. Por ello, la persecución contra las estudiantes palestinas constituye también un intento de frenar el liderazgo creciente de las mujeres en la vida política, social y cultural palestina.

Desde Alkarama – Movimiento de Mujeres Palestinas denunciamos la persecución sistemática contra el estudiantado palestino, las detenciones de estudiantes de Birzeit y la destrucción deliberada del sistema educativo en Gaza. Exigimos la liberación inmediata de todas las estudiantes y estudiantes encarcelados por la ocupación y llamamos a universidades, sindicatos estudiantiles, organizaciones feministas y movimientos sociales de todo el mundo a romper el silencio frente al ataque sistemático contra la educación palestina.

Defender a las estudiantes palestinas es defender el derecho de Palestina a existir, aprender, enseñar y construir su futuro. Porque no puede haber educación libre bajo ocupación, ni justicia mientras la juventud palestina siga siendo perseguida por ejercer su derecho al conocimiento y a la resistencia.

Alkarama – Movimiento de Mujeres Palestinas

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